Asturias se suma al movimiento de la tercera ola. Descubre las cafeterías que están revolucionando la cultura del café en la región, con tostadores artesanales, baristas certificados y granos de origen de todo el mundo.
Un movimiento que llegó para quedarse
Hace apenas una década, encontrar un café de especialidad en Asturias era prácticamente imposible. Hoy, solo en Oviedo existen más de diez locales que trabajan bajo los principios de la tercera ola: trazabilidad, calidad extrema y una relación directa o casi directa con el productor.
El fenómeno no es exclusivo de las grandes ciudades. Towns como Gijón, Avilés o Mieres también empiezan a ver brotar sus propios proyectos de café de especialidad, impulsados por una nueva generación de baristas formados en escuelas SCA y con viajes a las origins bajo el brazo.
Los pioneros en Oviedo
Los primeros en apostar por el specialty en la capital asturiana lo hicieron a contracorriente. En 2018-2019, cuando la mayoría del público desconocía términos como "honey process" o "single origin", abrieron locales con una propuesta radicalmente diferente al bar de siempre.
Hoy esos pioneros tienen lista de espera los fines de semana y han educado el paladar de miles de clientes que ya exigen algo más que un café genérico. Su éxito ha atraído a nuevos emprendedores y ha creado un pequeño ecosistema en torno al café de calidad en la ciudad.
Características del movimiento local
- Tostadores propios: varios locales tuestan sus propios granos, algo inusual en ciudades de este tamaño.
- Formación continua: los baristas asturianos compiten en campeonatos nacionales y obtienen certificaciones SCA.
- Carta de métodos: V60, Chemex, AeroPress y cold brew ya son habituales en las cartas de los mejores locales.
- Producto local: integración con la gastronomía asturiana, con repostería artesanal, leches locales y maridajes con el producto de la tierra.
El reto: educar al consumidor
El mayor desafío del specialty en Asturias, como en el resto de España, es cultural. El café de bar —fuerte, con mucha leche y a veces recalentado— lleva décadas enraizado en los hábitos de consumo. Cambiar esa percepción requiere paciencia, pedagogía y, sobre todo, muy buen producto.
Los baristas asturianos lo saben y dedican parte de su trabajo a explicar en qué consiste lo que sirven: el origen del grano, el perfil de tueste, por qué el café puede tener notas a frambuesa o a caramelo sin añadir azúcar. Esa labor de divulgación es tan importante como la técnica en sí.
"La tercera ola no es una moda. Es la recuperación del respeto por un producto extraordinario que llevaba décadas maltratado."
¿Qué esperar en los próximos años?
El panorama es optimista. La demanda crece, los consumidores son cada vez más exigentes y la oferta no para de mejorar. Se esperan nuevas aperturas en 2026, al menos dos proyectos con microtostadero propio y la consolidación de los locales que ya llevan varios años en el mercado.
Asturias tiene todos los ingredientes para convertirse en una de las referencias del café de especialidad en el norte de España. Solo hace falta que sigas explorando y apoyando a quienes hacen posible este movimiento.